Cómo Mejorar la Memoria de Trabajo en Estudiantes: Técnicas y Consejos

¿Tu hijo tiene dificultades para recordar información mientras hace otras cosas? Por ejemplo, tal vez estén cocinando juntos y a tu hijo le toca hacer la salsa. Pero de repente, se distrae respondiendo un mensaje de texto y olvida que debe regresar a revolver la salsa. Estos desafíos relacionados con la memoria funcional pueden afectar tareas como estas.

La memoria funcional se refiere a cómo almacenamos y utilizamos la información que mantenemos en nuestra memoria a corto plazo. En el pasado, solíamos llamarla simplemente ‘memoria a corto plazo’. Es una parte importante de lo que llamamos ‘función ejecutiva’.

Los niños utilizan la memoria funcional constantemente para aprender. La necesitan para seguir instrucciones de varios pasos y para resolver problemas matemáticos mentalmente. Puedes ayudar a tu hijo a fortalecer su memoria funcional mediante la incorporación de algunas estrategias simples en su vida cotidiana.

¿Qué es la memoria de trabajo?

La memoria de trabajo, también conocida como memoria operativa, es un concepto en psicología cognitiva que fue introducido en 1974 por Alan Baddeley y Graham Hitch. Su propósito principal es ofrecer una descripción más detallada de cómo funciona la memoria a corto plazo. ¿Cómo se relaciona con la memoria a corto plazo? La memoria de trabajo está estrechamente relacionada con la memoria a corto plazo, ya que implica retener temporalmente información en el sistema de memoria, pero con una capacidad limitada y un tiempo de retención breve.

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¿Cuál es la función de la memoria de trabajo?

La función principal de la memoria de trabajo es almacenar información verbal y espacial que sea relevante para llevar a cabo tareas específicas. Esta información se ajusta continuamente a la situación actual y facilita la planificación y ejecución de acciones. Ahora que hemos entendido qué es la memoria de trabajo y para qué se utiliza, podemos apreciar su importancia como función cognitiva. Además, es posible mejorar la memoria de trabajo a través de ejercicios diseñados para adultos y jóvenes.

¿Es posible entrenar la memoria?

La respuesta es sí. La memoria se compone de recuerdos, y para que estos recuerdos se formen en la mente, es necesario procesar, comprender y clasificar la información. Existen estrategias que pueden ayudar a crear recuerdos y facilitar a los alumnos la capacidad de memorizar y recordar sin dificultad.»

Actividades para Mejorar la Memoria de Trabajo en Niños

1. Visualización Creativa: Anima a los niños a usar su imaginación. Por ejemplo, si les pides que pongan la mesa para cinco personas, invítales a imaginar cómo debería verse la mesa y luego a describirlo en lugar de dibujarlo. Con la práctica, podrán describir la imagen sin necesidad de dibujarla.

2. Enseñar para Aprender:  La capacidad de explicar cómo hacer algo implica una comprensión profunda de la información. Si tu hijo está aprendiendo una nueva habilidad, como encestar una pelota de baloncesto, pídele que te enseñe cómo hacerlo. Esto les ayudará a organizar mentalmente la información y a ponerla en práctica más efectivamente.

3. Juegos de Memoria Visual: Juegos que involucran la memoria visual, como el clásico juego de Memoria, pueden fortalecer la memoria funcional de los niños. También puedes desafiar a tu hijo a buscar palabras específicas o letras en una página de revista, o a identificar y decir en voz alta las letras y números de las placas de automóviles, incluso en orden inverso.

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4. Juegos de Cartas Divertidos:  Juegos de cartas simples como Crazy Eights, Uno, Go Fish y War pueden ejercitar la memoria funcional de dos maneras. Los niños deben recordar las reglas del juego y estar al tanto de las cartas que tienen y las que han jugado los demás.

5. Fomentar la Lectura Activa: El uso de resaltadores y notas adhesivas tiene su razón de ser. Anotar, subrayar o resaltar un texto puede ayudar a los niños a retener información en su mente el tiempo suficiente para responder preguntas sobre el material. Hacer preguntas y discutir en voz alta el contenido de lectura también puede mejorar la memoria funcional. Estas estrategias activas de lectura también tienen beneficios a largo plazo.

6. Divide y Vencerás:  ¿Alguna vez te has preguntado por qué los números de teléfono y de seguridad social tienen guiones? Es más fácil recordar grupos pequeños de números que una secuencia larga. Cuando necesites dar instrucciones con varios pasos, divídelas en partes más pequeñas. Anotarlas o presentarlas una por una puede ser útil. Además, puedes utilizar gráficos y esquemas para desglosar tareas escritas en partes más manejables.

7. Abordaje Multisensorial:  La utilización de múltiples sentidos para procesar la información puede beneficiar tanto a la memoria funcional como a la memoria a largo plazo. Anota las tareas por escrito para que el niño las lea. También, explícalas verbalmente para que las escuche. Caminar por la casa mientras discuten las responsabilidades domésticas puede ser otra estrategia efectiva. Estas tácticas multisensoriales ayudan a los niños a retener la información el tiempo suficiente para aplicarla.

8. Facilitar Conexiones Memorables:  Ayuda a tu hijo a establecer asociaciones entre diferentes detalles para facilitar el recuerdo. Puedes despertar su interés mediante mnemotécnicas creativas. Por ejemplo, la frase «Me Verán Tratar Más Justamente a los Nueve Planetas» puede ayudar a recordar el orden de los planetas en el sistema solar: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, etc. Encontrar maneras de conectar la información contribuye a la formación y recuperación de la memoria a largo plazo, así como a la memoria funcional utilizada para comparar recuerdos nuevos y antiguos.

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